
Con el verano a la vuelta de la esquina, hay un tema que debería estar presente en la mente de todos: la seguridad. Desde instalar una piscina nueva hasta sacar la moto del garaje, hay muchas formas de divertirse este verano. Pero estas situaciones también exigen que los propietarios tomen precauciones. Por ello, es posible que necesiten un repaso de lo que cubren y lo que no cubren sus pólizas de seguro, por si tuvieran que presentar reclamaciones durante el verano.
¿Qué tipo de siniestros tendrán que gestionar los peritos de seguros este verano? A continuación se enumeran algunos de los siniestros más habituales en verano que las aseguradoras deberían prever:
Embarcaciones, motocicletas y vehículos todoterreno (ATV)

El clima cálido que se da en gran parte de Estados Unidos ofrece más opciones de viaje y transporte. Sin embargo, a medida que aumenta el uso de embarcaciones, motocicletas y vehículos todoterreno (ATV) durante el verano, también lo hace el número de reclamaciones de seguros relacionadas con estos vehículos.
Según la Asociación Nacional de Comisionados de Seguros, los vehículos todoterreno (ATV) no suelen estar cubiertos por las pólizas de seguro de vehículos de motor. En cambio, pueden estar incluidos en una póliza de seguro de hogar. Las aseguradoras y los peritos de siniestros deben asegurarse de que sus asegurados dispongan del tipo de cobertura adecuado para estos vehículos, en caso de que posean uno.
Piscinas

Los informes de gestión de riesgos están diseñados para proporcionar datos de observación y medición sobre una vivienda, de modo que las aseguradoras puedan determinar el entorno de la misma y características como la presencia de piscinas. (Imagen © Pictometry)
Para los propietarios, no hay nada como darse un chapuzón en la piscina en un día de verano sofocante. Las aseguradoras de viviendas, sin embargo, tienen una opinión diferente.
La mayor preocupación de las compañías de seguros en lo que respecta a las piscinas es la responsabilidad civil por daños personales. Algunas exigen a los propietarios que instalen puertas con cerrojo o vallas alrededor de sus jardines para ayudar a prevenir accidentes.
Las aseguradoras necesitan soluciones que les ayuden a identificar fácilmente las piscinas y las medidas de seguridad adecuadas en las viviendas particulares. Gracias a los datos sobre las propiedades obtenidos mediante el aprendizaje automático y los análisis de detección de cambios, los suscriptores disponen de la información necesaria para elaborar la póliza adecuada. Estas soluciones permiten a los peritos evaluar más fácilmente los posibles riesgos a la hora de investigar las reclamaciones de seguros durante el verano.
Casas de vacaciones

¿A quién no le gusta irse de vacaciones en verano? Para algunas familias, esto significa ir a una casa de vacaciones, que puede ser desde una pequeña casita junto al lago hasta una segunda vivienda de tamaño completo.
Sin embargo, dependiendo de la ubicación de la vivienda, esta podría ser vulnerable a huracanes, inundaciones u otros fenómenos meteorológicos estacionales. Los propietarios deberían revisar sus pólizas para asegurarse de que cuentan con el nivel adecuado de cobertura. Algunos tipos de seguro, como el seguro contra inundaciones, no están incluidos en todas las pólizas de hogar.
Al igual que con cualquier vivienda, las compañías de seguros deben documentar los riesgos que plantean elementos como las camas elásticas y las piscinas. Las imágenes aéreas de alta resolución y el análisis de datos pueden facilitar la evaluación del riesgo sin necesidad de pisar la propiedad.
Daños causados por la tormenta
El granizo, los huracanes y otros fenómenos catastróficos pueden suponer a las aseguradoras pérdidas de miles de millones de dólares al año. Aunque las granizadas pueden durar solo unos minutos, algunos granizos pueden alcanzar el tamaño de pelotas de golf o incluso más. Independientemente de su tamaño, pueden causar graves daños, sobre todo en tejados, revestimientos exteriores y ventanas.
Los daños causados por las tormentas son el motivo más habitual de las reclamaciones de seguros en verano y el más costoso a lo largo del año. El año pasado, Estados Unidos sufrió 16 fenómenos meteorológicos que provocaron daños por valor de 1.000 millones de dólares o más. Los desastres más costosos fueron los huracanes Harvey e Irma, a finales del verano de 2017, que causaron daños por un valor conjunto de casi 200.000 millones de dólares. Las mayores granizadas del año causaron daños por un valor conjunto de casi 12.000 millones de dólares, incluidos 3.500 millones de dólares en Colorado y los estados vecinos.
Tras una gran tormenta, los peritos de seguros deben evaluar los daños materiales ocasionados por el fenómeno. Descubre qué puede ofrecer EagleView a las aseguradoras tras un fenómeno catastrófico.