
Hoy en día, todo es «inteligente». Los teléfonos inteligentes, los relojes inteligentes, los coches inteligentes, los hogares inteligentes y los electrodomésticos inteligentes conectados al Internet de las cosas marcan nuestra vida cotidiana. Sin embargo, durante los últimos 10 años, la tendencia «inteligente» se ha centrado en la «red», es decir, la infraestructura eléctrica del país. En la actualidad, las empresas de suministro eléctrico recurren a las redes inteligentes para que el suministro y la medición de la electricidad sean más eficientes.
En 2007, el Gobierno de EE. UU. aprobó la Ley de Independencia Energética y Seguridad. La ley definió las redes inteligentes a través de diez características diferentes, que abarcan desde el uso de la información digital y la automatización de la red hasta el almacenamiento de energía y la ciberseguridad.
¿Qué son las redes inteligentes?
¿Qué hace que la red eléctrica sea «inteligente»? Esta nueva infraestructura eléctrica utiliza sensores, comunicaciones en tiempo real y equipos remotos para gestionar los servicios eléctricos a distancia, al tiempo que mejora la eficiencia. Las viviendas conectadas a estas redes inteligentes están equipadas con contadores inteligentes, que son digitales, a diferencia de sus antecesores analógicos. Dado que los contadores pueden registrar el consumo eléctrico en tiempo real, eliminan prácticamente la necesidad de lecturas presenciales y facilitan la automatización del proceso de facturación de la electricidad.
¿Por qué tienen tanta demanda estos sistemas en este momento? Por un lado, la automatización que proporcionan ahorra dinero a las empresas y a los consumidores y permite obtener registros más precisos del consumo energético. Al igual que otros sectores, las empresas eléctricas recurren cada vez más a la tecnología para simplificar los procedimientos cotidianos y la recopilación de datos. El sector energético está apostando por las energías renovables, lo que permite que las redes inteligentes se conecten a plantas solares, parques eólicos y centrales hidroeléctricas.
A medida que más proveedores de energía eléctrica se pasan a la tecnología de redes inteligentes, pueden recurrir a
inteligencia aérea y sistemas de información geográfica Datos (SIG) para llevar a cabo mejoras y supervisar mejor estas nuevas redes. Estas soluciones resultan útiles para las empresas de servicios públicos, ya que les permiten reducir los cortes de suministro a los clientes actuales y planificar su expansión para satisfacer el aumento de la demanda.
Cómo actuar ante los cortes de suministro
En algunas zonas, la reparación de un corte de suministro eléctrico puede llevar horas o incluso días, sobre todo si la compañía eléctrica no consigue localizar el origen con la suficiente rapidez. Sin embargo, una de las ventajas de la red inteligente es que permite identificar rápidamente el origen de un corte y comenzar el proceso de reparación de forma remota.
Las líneas eléctricas tradicionales solo transmiten en un sentido, es decir, envían electricidad desde una fuente central a las viviendas y locales comerciales. Con las redes inteligentes, los sensores situados a lo largo de las líneas eléctricas supervisan el consumo y transmiten los datos tanto a los propietarios como a las empresas de suministro. Estos sensores permiten a las empresas de suministro saber dónde puede existir un problema y facilitan algunas reparaciones a distancia. No obstante, sigue siendo necesario enviar a un equipo de técnicos sobre el terreno.
No obstante, las empresas eléctricas pueden acelerar el proceso de reparación consultando primero imágenes aéreas. Esto les ayuda a identificar las zonas que necesitan reparación y los objetos cercanos que puedan suponer un obstáculo. Mediante una combinación de datos SIG e imágenes aéreas, los trabajadores de las empresas de suministro pueden localizar los sensores y otros recursos de los que dependen y saber exactamente dónde puede haberse producido un problema.
Planificación de la expansión
El sector de las empresas eléctricas ya recurre a imágenes y datos aéreos para la planificación y el mantenimiento. La captura de imágenes de corredores ofrece a las empresas eléctricas una vista aérea de las líneas eléctricas y otras instalaciones. Gracias a la captura de imágenes de amplia cobertura, las empresas eléctricas pueden obtener una vista aérea de una región y planificar su expansión.
Sin embargo, los nuevos sistemas deben satisfacer la creciente demanda energética y el aumento de la población en los principales núcleos urbanos y sus alrededores. Esto requiere información actualizada sobre el uso del suelo para planificar de la mejor manera posible un nuevo corredor. La planificación de un nuevo corredor u otra ampliación de las redes de servicios implica múltiples factores. Por lo tanto, es posible que los trabajadores tengan que realizar múltiples visitas sobre el terreno a zonas de alto riesgo.
No obstante, muchos de estos problemas pueden resolverse con imágenes aéreas. Las imágenes aéreas ortogonales ofrecen una vista desde arriba de una zona, mientras que las imágenes aéreas oblicuas permiten un mejor reconocimiento de los objetos. Las imágenes oblicuas georreferenciadas, que pueden visualizarse desde las cuatro direcciones, proporcionan información sobre los cambios de elevación, la cobertura vegetal, las zonas pobladas y otros detalles del terreno, lo que facilita el proceso de planificación.
Las empresas de servicios públicos también pueden utilizar los SIG para trazar la ubicación de los sensores de las redes inteligentes. Al combinarse con las imágenes aéreas, esta información puede visualizarse en un único sistema, en lugar de tener que recurrir a múltiples mapas y recursos.
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