9 de junio de 2020

El director ejecutivo Rishi Daga en PropertyCasualty360: «Aseguradoras: es hora de replantearse la “forma en que siempre lo hemos hecho”»

Vista desde un dron
En una época de distanciamiento social, las tecnologías digitales disponibles permiten llevar a cabo operaciones a distancia o virtuales.

Por Rishi Daga, director ejecutivo de EagleView

Un virus altamente contagioso y, con demasiada frecuencia, mortal ha llevado a muchos sectores, incluido el de los seguros, a un punto de inflexión crucial. A medida que seguimos adaptándonos a los acontecimientos, algunos se preguntan cuándo o si volveremos a la «normalidad». Otros —y yo me incluyo entre ellos— esperamos que evolucionemos hacia una «normalidad» nueva y mejor. Esta esperanza es creíble porque, junto con el riesgo y la perturbación que ha supuesto la COVID-19, ha surgido una oportunidad única: un terreno fértil para un cambio que ya se debería haber producido hace tiempo.

¿Te acuerdas de cuando la tienda local de Radio Shack era el lugar al que acudir para comprar lo último en electrónica? Hoy en día, cuando la Era de la Información cumple 50 años, esa emblemática tienda física ha desaparecido, y todo lo que vendía cabe ahora en la palma de tu mano. En un único y elegante dispositivo, llevas contigo un teléfono y un contestador automático, una cámara, una videocámara, una grabadora de audio, una radio, un despertador, un reproductor de música, un navegador, una calculadora, un ordenador, una linterna, un televisor y mucho más. Y todo ello funciona al unísono, en un flujo sencillo y fluido que hace las delicias del usuario.

Las aseguradoras también deben acabar con el «estilo Radio Shack», caracterizado por componentes aislados y procesos analógicos.

Dirijo una empresa que, desde hace 20 años, se ha dedicado a potenciar la visión humana y a proteger la vida humana mediante lentes fotográficas y la tecnología digital. Para numerosos sectores, entre ellos el de los seguros, las imágenes aéreas constituyen una forma notablemente más segura, rápida y económica de alejar a las personas del peligro y, al mismo tiempo, ver lo que hay o lo que no hay.

Estas ventajas se potencian cuando las imágenes se combinan con el aprendizaje automático, la visión artificial y la inteligencia artificial. Dejando de lado la jerga técnica, he aquí un ejemplo: el granizo puede causar daños graves, daños leves o ninguno en absoluto. Pero se puede enseñar a las máquinas a diferenciar los impactos del granizo del paso del tiempo, el desgaste habitual e incluso el fraude de un martillo de cabeza redonda. Las caídas de empleados o peritos desde el tejado de un cliente pueden evitarse si, en su lugar, una cámara aérea recopila los datos necesarios.

Fomentar el distanciamiento social positivo

Antes de esta pandemia mundial, pocas empresas habían encontrado formas aceptables de mantener la distancia entre sus empleados. Pero si algo ha quedado claro durante este periodo, es que las tecnologías digitales disponibles permiten llevar a cabo operaciones a distancia o virtuales, y que, cuando hay voluntad, siempre hay una manera de hacerlo.

Un buen gestor de personas y procesos no necesita ver a sus empleados con la cabeza agachada sobre sus escritorios para saber que se está trabajando. En cambio, ese gestor necesita ver resultados de calidad y traspasos fluidos de una fase a la siguiente en el flujo de trabajo. Del mismo modo, un perito de seguros no necesita subirse a una escalera ni comprobar ni medir personalmente un tejado dañado para ofrecer un excelente servicio de tramitación de siniestros.

Todo depende de las herramientas.

Las herramientas de trabajo actuales facilitan una colaboración a distancia y una comunicación virtual de calidad que conectan a personas separadas por varios husos horarios, y también pueden animar a los trabajadores de oficina a «acercarse» a una sala de reuniones situada al final del pasillo. El teletrabajo no es algo nuevo, pero su potencial aún no se ha explorado lo suficiente.

El correo electrónico revolucionó el mundo laboral en los años 90. Los teléfonos móviles cambiaron el mundo en la década de los 2000. Las plataformas colaborativas basadas en la nube han supuesto una transformación en la última década. Del mismo modo, la imagen digital ha madurado a un ritmo asombroso. Las imágenes tomadas desde aviones son 16 veces más nítidas que las de los satélites, y en cuanto a los drones, basta con lanzar una moneda de diez centavos al tejado. Los dispositivos actuales la localizarán y enviarán imágenes tan nítidas que podrás leer la palabra «LIBERTY» grabada en ella.

La COVID-19 ha planteado importantes consideraciones incluso en lo que respecta a las reuniones de personas, por modestas que sean, o al contacto cercano entre ellas. Aunque los locales estén reabriendo, lo único que hacen es ofrecer más espacios para mantener el distanciamiento social. Y es probable que estas medidas se mantengan en el futuro inmediato.

En este punto de inflexión, corresponde a las empresas introducir cambios en beneficio de todos: empleados, clientes, proveedores e inversores. A la larga, quienes no lo hagan quedarán ellos mismos fuera de juego.

Los que salgan ganando adoptarán tecnologías remotas y virtuales de nivel industrial. Diseñarán estrategias de «distanciamiento empresarial» para todas las áreas de su negocio. Y, al hacerlo con éxito, mantendrán a sus clientes más cerca que nunca.

Lee aquí el artículo de PropertyCasualty360.

Consultas de prensa

Para oportunidades de cobertura mediática y otras consultas relacionadas con la prensa, envía un correo electrónico a

mediarelations@eagleview.com

Liderazgo

Descubre las fotos y las biografías del equipo directivo de Eagleview

Más información